Parapente

¿Qué es un Parapente?

Este deporte para muchos puede parecer elitista pero si consideramos que un parapente de medio uso se puede conseguir hasta en trescientos euros nos daremos cuenta que es más económico que la bicicleta de montaña y la emoción de volar es mucho mayor y -aunque parezca difícil de creer- el riesgo de accidentarse es menor que en la bici de montaña siempre que se sigan las reglas básicas de vuelo que no son muchas.

La realidad es que la exclusividad del deporte radica no en su precio sino en las personas que lo practican siendo hombres y mujeres que decidieron ver el mundo desde otra perspectiva.

Hoy son tan veloces que incluso pueden volar en condiciones de viento “normales” para la zona, los mas rápidos ya pasan de los 60 kph. Para explicar un poco como vuelan, los Parapentes son alas iguales en concepto a las de cualquier avión o planeador, la diferencia es que en vez de tener una estructura rígida a base de metales, madera u otros elementos, estos utilizan el viento relativo a su avance para inflarse a través de unas bocas en el borde de ataque (parte frontal) y utilizan costillas interiores para darles la forma aerodinámica (perfil) que por un diferencial de presiones que ocurre por el paso del viento (flujo) en las capas externas (arriba – abajo; extrados – intrados) crean la magia de la sustentación (fuerza opuesta a la gravedad que se crea por el flujo de aire en un perfil aerodinámico). Las líneas (cuerdas que suspenden al piloto) también cumplen funciones estructurales dándoles esa forma “acampanada”. La tecnología y el avance en materiales permiten que estos planeadores de mochila sean sumamente fuertes, tanto así que solo una de ellas en muchos casos es capaz de cargar al piloto sin romperse (un parapente según el modelo puede llevar alrededor de 100) y tela con un peso de 44 gr. por metro cuadrado que ni el más fuerte es capaz de rasgarla sin punto de quiebre.

Historia del parapente

Volar siempre ha sido el sueño más preciado del hombre. Por ello, desde la tentativa del Icaro hasta el vuelo deportivo en un parapente, muchos vientos han soplado.

Ya en el siglo XIV, los chinos usaron aparatos acrobáticos similares al paracaídas, pero fue Leonardo Da Vinci el primero en estudiarlo científicamente. De hecho el diseño más antiguo que se conoce (1485) es un paracaidas en forma de pirámide, diseñado por él. No obstante la historia práctica de éste artefacto está muy ligada a los primeros vuelos aerostáticos y es así como, exactamente trescientos años después, en 1785, François Blanchard realiza la primera demostración exitosa al lanzar un perro en paracaídas desde un globo. Pero fue el francés André Garnerin el primero en realizar verdaderos saltos: en 1797 desde casi 1.000 metros en un paracaidas de siete metros de diámetro. El parapente o paracaídas de pendiente es una invención reciente (comienzos de la década del sesenta), a partir del primer modelo diseñado por Lemoigne. Hace más de quince años algunos practicantes de paracaidismo decidieron “volar en planeo” inflando estos paracaídas en una inclinada pendiente y corriendo con tanta fuerza contra el valle y el viento hasta que el paracaídas empezó a volar y cargarlos. A partir de ahí los entusiastas empezaron a modificar los paracaídas para que volaran mas y el despegue fuera mas fácil, luego los fabricantes empezaron a surgir y diseñar parapentes formalmente con mas prestaciones de vuelo y ya ninguna prestación de paracaídas. De hecho la palabra parapente se deriva de paracaídas de pendiente y la práctica de este tipo de vuelo se le conoce como vuelo libre y no requiere de licencias en la mayoría de países en que se practica.

El Parapente en la Actualidad

El parapente es la más reciente modalidad de vuelo deportivo. Permite elevarse por los aires con el único empleo de la tracción muscular del deportista y un paracaídas, cuya particularidad consiste en disponer una planta rectangular como ingenio sustentador. El parapente está formado por dos superficies de telas sintéticas, unidas entre si con una serie de membranas, separadoras del mismo material. Se une al piloto por una serie de cuerdas: las líneas. Con ellas, el perfil del aparato puede modificarse durante el vuelo, haciendo posible girar en uno y otro sentido, así como realizar maniobras para permanece más tiempo en el aire o lograr aterrizar en un punto determinado. La relativa facilidad de manejo del parapente, lo reducido de su peso (entre 1,5 y 7 kilogramos) y su precio, no demasiado alto, han popularizado su utilización. Los primeros en comprender la utilidad de este aparato fueron los alpinistas. Con el parapente se evitan largos y peligrosos descensos. Pensemos en las más altas cumbres alpinas: Mont Blanc, Aiguille Verte y otras. Sumemos además, la primera gran cumbre extraeuropea en ser descendido: el Aconcagua, con sus casi 7.000 metros, el punto más alto de todo el continente americano.


El vuelo en parapente resulta muy sencillo, mucho más que hacerlo en planeador o en ala delta. Puede decirse que es posible volar sólo con unas horas de aprendizaje, pero es aconsejable pasar por una escuela y tener un buen conocimiento de la aerología antes de emprender el vuelo, después, si bien no es difícil convertirse en un moderno Icaro. No hay que olvidar que al héroe griego se le derritieron las alas por exceso de vanidad y confianza, por no hacer caso de la indicaciones de Dédalos, su padre y maestro.

Hoy en día la historia es muy distinta, si bien estos han ganado peso y volumen, difícilmente podría uno escalar un pico con uno de ellos en la espalda (hay versiones especiales para montañistas) pasando de 7 kilos un equipo completo a unos 17 kilos, y de prácticamente un maletín en forma de mochila a una mochila de tamaño de regular a grande, así también han ganado en perfomance logrando relaciones de planeo (Fineza) de 8 a1 (modelos comunes) y de 9 a 1 (en los modelos de competición), esto quiere decir que por cada 9 metros de avance horizontal pierde 1 metro de altura, digamos que despegando de un cerro con 0 viento y 0 ascendencias de 100 mts. de altura se logran los 900 mts. de distancia!!!. Las capacidades de maniobrabilidad y de giro les permiten aprovechar las corrientes ascendentes al igual que los planeadores logrando alturas mayores a los 6,000 mts y con una distancia récord (récord mundial a la fecha) de 330 Km., en forma de ejemplo, hay pilotos que han volado sin aterrizar por mas de seis horas!!!.

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